En el 43 aniversario del Golpe de Estado al gobierno constitucional de 1963.

Al Maestro
25/9/2006

En el 43 aniversario del Golpe de Estado al gobierno constitucional de 1963, el Compañero Osiris Mota envia a PLD al Dia estas reflexiones en torno a la figura del Compañero Juan Bosch, Presidente depuesto, lider y guia. Maestro.

16 nov. 2004

En la eterna sonrisa de un niño. En la tierna voz de gorjeo, encuentro tu voz Rompiendo la ignorancia, sin prisa y menos sin pausa, para construir la patria En cada mueca de olvido.

Aliviando la esperanza de la catástrofe del olvido.

Voces que aun quedan, rondándome como un caracol que se me ha enroscado en la vida, para mi gozo, para mi sombra, como mis pasos,  como los primeros besos que rompieron la inocencia de mi carne.

Estas  presente en los recuerdos eternos, sin frontera de las conquistas de cada despertar.

Me niego a pensar en la muerte, si aun me tomo la redención en cada palabra que martillas silaba por silaba, para hacernos el camino, lleno de luz y blanco como la misma pureza de la libertad, abierto como dos alas que te flotan,  dueño de la eternidad.

Solo tu recuerdo calma mi soledad, solo tu índice desvanece la derrota, que recrean la codicia, los nubarrones, que van cubriendo impune, el martirio inocuo que cuelga de sus corazones, indicándonos el camino abonado donde han germinado las buenas intenciones.

Tiestos quedaron rodando en mi jardín entre el moho del olvido.
Con la tristeza intensa, cocinando mi desvelo por pisar tierra firme
Dueña del amor y libre de impunidad.

Cada paso, se me revelan tus voces, tu latir intenso por la palabra
Cargada de la pasión que inmensa por la catedral de la verdad cubriéndote de pueblo Libre y soberano como el vuelo de un ave fuera de los fusiles y los ojos de la muerte.

Hombre eterno, mas que el tiempo, mas que la vida, a la que ha sobrevivido, Hombre de fuego, que quema el martirio de la mentira hipócrita de los que hicieron Alambrada para la felicidad.

Maestro aun de los que murieron por los caminos, buscándote ante de que vinieras, A nuestros diarios, a nuestras aventuras, a nuestras batallas, que encontraron En ti maestro, el camino de la palabra redención.

Maestro de la esperanza, del huerto, de la trinchera, pero mas que todo, maestro de la paz. Porque la llevaste entre tus manos, y construiste la honradez paso a  paso Con el mismo gozo de la madre a su regazo.