Opiniones noviembre / Diciembre


GARZON: UN MAGISTRADO FUERA DE SERIE

Por: Sergio Sarita Valdez

Especial para “HOY”
13/12/2005

Siempre es hermoso vivir ha dicho alguien, en tanto que
Gabriel García Márquez habla de “vivir para contarla”. La verdad es que la dicha
existencial nos permite saborear con fruición el inmenso placer que
sentimos cuando ocasionalmente nos topamos con obras de la categoría de relato a los hijos que hace Baltasar Garzón en su autobiografía titulada Un mundo sin miedo, publicada en Febrero de 2005 por la editora Plaza y Janés.

Sin miedo a exagerar diría que se trata de un libro de lectura
obligada para jueces y fiscales deseosos de trillar el camino de la
dignidad en el ejercicio de sus funciones. Cuesta caro imaginarse el encumbramiento mundial que lograría un Baltasar Garzón Real, nacido el 26 de Octubre de 1955, hijo de un campesino de Jaén, tal y como el mismo se autodefine: “sin ningún antecedente en el ejercicio del derecho ni en la judicatura, me atreví, como tantos otros jóvenes de mi generación, a iniciar la aventura universitaria. Fui el primero en mi familia”.

Bello y conmovedor resulta palpar la franqueza y sinceridad
Que adornan a este hombre sin temores ni simulaciones en su interior. Dejemos que sea el jurista quien se exprese: “Yo pertenecía a mi gente:

trabajadores y honrados campesinos para los que darse la mano era un compromiso mas firme que cualquier escritura notarial. Así me habían educado, y así debería mostrarme siempre. Por eso erradiqué cualquier tentación de disimular lo que era, por lo que luchaba y sigo luchando. Una forma de vida que transmito a mis hijos: tolerancia, disciplina, solidaridad con el más débil, responsabilidad, respeto a la ley, convicciones democráticas y la firme creencia de que la violencia no es ninguna solución”.

Su enfoque filosófico de nuestra razón de ser es sencillamente
penetrante y agudo, veamos: “Nada está escrito sino el pasado. El futuro es
como la esperanza, se debe luchar por él y construirlo día a día con
esfuerzo, decisión y constancia. Todos tenemos una visión personal del
mundo y de los seres que lo habitan. Gran parte de nosotros, a través de un
compromiso personal, vocacional o adquirido, queremos contribuir a hacerlo
un poco mejor; aunque otros se empeñan en acabar con él. Para enfrentarnos
a aquellos que quieren hacer más profunda la brecha entre los poderosos y los débiles es preciso creer en lo que hacemos. Actuar por vocación condisciplina e instrucción. Si sólo se actúa por un sueldo, se está perdido.

Así pasa con la profesión de juez… Lo crucial en esta vida es luchar por
aquello que tiene importancia; esa actitud está muy relacionada con la
tolerancia, la solidaridad”.

El concepto garzoniano de la amistad es éticamente insuperable, leamos: “Nunca enfoqué la amistad como un negocio. Para mí decir amigo es algo sagrado, casi sublime. He tenido la gran suerte de que, lo mismo que existen algunos, o muchos, que me odian, sentimiento con el que no les correspondo, hay muchísimos más que me quieren y siempre han estado dispuestos a ayudarme. Quizá sea porque en mi forma de actuar no ven doblez. Desde luego es así, y lo saben los que me conocen. Lo que sucede es que hay muchos que se proclaman amigos de todo el que está en lo alto en un momento determinado, que precisamente son los que te denostan cuando caes en desgracia, tienes un problema o te equivocas”.

La valoración que hace Baltasar del gobierno norteamericano de
George Bush es la siguiente: “Ahora la administración norteamericana de
George Bush sacrifica vidas y libertades bajo el paraguas de la defensa de
los derechos humanos. Así ha pasado con la guerra de Irak, una guerra
ilegal e injusta. No es demasiado difícil manipular a las colectividades a través
de los medios de comunicación. Cuando el poder es hegemónico o pretende
serlo, lo que no se dice o no se da como noticia, no existe. Por tanto, si
una información se magnifica o se desnaturaliza, contamina a todas las
demás, como ocurrió con las armas de destrucción masiva que supuestamente tenía el régimen de Sadam Hussein y que justificaron el uso de la fuerza militar en ese país… En gran medida estoy convencido de que miles e incluso millones de norteamericanos fueron a votar el 2 de noviembre de 2004 movidos por el miedo a la amenaza terrorista propalada adecuada y certeramente por el equipo electoral republicano que, dicho sea de paso, lo ha hecho a perfección para sus intereses”.

La reflexión presente y futurista del autor es como sigue: “Si
algo he aprendido a lo largo de estos años es que necesitas apoyarte en los
demás y formar un equipo de personas que asuman esos postulados de servicio público para con ellos desarrollar todo el potencial positivo acumulado
que, de otra forma, desaparecería. El compromiso en lo personal, en lo
profesional, en lo político, en definitiva, la responsabilidad frente a la
sociedad de la que formamos parte te exige actuar y luchar para que aquella
sea, cada día, más justa, más solidaria, equilibrada y en paz. Huid de la
adulación y de la lisonja. La mayoría de las veces, o será interesada, o
vendrá acompañada de algún interés espurio o turbio. Sin embargo, no
rehuyáis el apoyo de los que se superan día a día y que no discriminan a
los demás por razón de origen, posición social o política.

Y continúa Garzón: Conseguir un mundo sin miedo puede ser para
muchos una mera utopía; sin embargo, otros creemos que es una realidad
posible y que se puede lograr si somos capaces de diseñar los mecanismos
necesarios y hacer el serio esfuerzo de ponerlos en marcha y
desarrollarlos…

En definitiva se trata de abandonar la indolencia y la indiferencia que nos
atenazan hasta asfixiarnos, y convocar una movilización permanente, masiva,
de todas las voces y de todas las fuerzas que determinen la puesta en
marcha de las diversas acciones por todas las gentes y los pueblos que den vida a la Revolución por la Paz en los cinco continentes”.

No tengo la menor duda de que real y efectivamente, Baltasar
Garzón Real es un juez de dimensión universal fuera de serie.



Las concesiones
19/12/2005

El hecho de ceder en una posición (ideológica o de negocios) o en una actitud adoptada, es una de las formas en que se puede definir la palabra “Concesión”. En las negociaciones estratégicas es usual hacer concesiones, a fin de obtener un mejor posicionamiento dentro del mercado.

Suponiendo que existen tres organizaciones que quieren mantenerse vigentes, sin embargo, deben de negociar dos de ellas entre sí, para formar una alianza estratégica, con el propósito de aumentar su liderazgo. Además, tomando en cuenta que sus productos están en diferentes etapas de desarrollo, según el concepto de análisis de portafolio o matriz BCG (Boston Consulting Group), habría que estudiar cuál sería la alianza más provechosa.

Teniendo la primera empresa un producto con una alta participación de mercado y una tasa de crecimiento relativamente baja, esta tiene entonces una “vaca lechera”. Lo que implica que a la larga entrará en una fase de franco declive.

La segunda, con altas tasas de participación y de crecimiento. La podemos definir como una “estrella”, la cual puede lograr sustituir a otros productos del mercado. El tercero, tiene una baja participación de mercado y una alta tasa de crecimiento, por lo que le denominan “interrogante” o “niño”.

En estos casos, es obvio que una alianza entre las empresas que representan al producto” estrella” con la del producto “niño”, sería una decisión correcta. Lo que llevaría a concesiones entre ambas partes para poder contrarrestar los esfuerzos de permanencia de un producto que como la “vaca lechera”, aunque mantenga su fortaleza en términos de participación de mercado, su obsolescencia producirá su merma a mediano o largo plazo, y esto último depende de cómo se realicen las alianzas.

Alvaro Andón
alvaro.andon@verizon.net.do
www.alvaro-andon.blogspot.com


FORENSE: QUIEN MUCHO ABARCA…
19/12/2005

Por: Dr. Sergio Sarita Valdez

Especial para “HOY”

Pierre-Simon Laplace nacido en Francia el 23 de marzo de 1749 fue un matemático y astrónomo con grandes inquietudes filosóficas conocido en el mundo de la medicina por sus aportes a la fisiología y la patología en la comprensión de la respiración pulmonar y la formación y rotura de los aneurismas.

La famosa ley de Laplace asegura que a medida que inflamos una vejiga con aire o líquido notamos un aumento de la tensión en la pared del globo, capaz de hacerlo estallar. De ahí que resulte más difícil retener en un abrazo a una persona muy obesa en tanto que resulta mas seguro mantener a un sujeto delgado abrazado sin que consiga zafarse del denominado abrazo del oso.

El campesino dominicano de principio del siglo XX sin haber estudiado las leyes del cálculo ni la física newtoniana sabía empíricamente que en el orden social el que intentaba abarcarlo todo terminaba con muy poco en sus manos. Por ello no era raro oírle sabiamente musitar: la ambición mató al ratón.

Esta necesaria introducción la hacemos a propósito de la recia terquedad que se aprecia en quienes insisten contra viento y marea en homogenizar toda una serie de campos diferentes del quehacer científico, algunos de los cuales todavía ni existen en el país.

Me refiero específicamente al proyecto de conformar en la República Dominicana lo que se ha dado en llamar Instituto Nacional de Ciencias Forenses. Comencemos por decir que en el mundo iberoamericano, con la única excepción de Costa Rica, no existe ninguna nación cuyos servicios de Medicina Legal o Forense funcionen a través de una supra-estructura como la que se plantea ahora en nuestro país.

Siendo más específico diremos que ni en México, Venezuela, Colombia, Perú, Brasil, Argentina, Uruguay, Honduras, Salvador, ni tampoco en toda España cuentan con semejante esquema organizativo de funcionamiento.

En Puerto Rico donde se impuso por ley dicho formato de trabajo forense se tiene la siguiente estructura organizacional en términos de oficinas:
Detección de Substancias controladas, Dirección, Investigaciones de Campo y Seguridad, Junta Directora, Laboratorio Central de Criminalística, Laboratorio de Toxicología, Laboratorios Regionales, Patología Forense, Servicios Administrativos.

En el año 2000 dicha institución consumió US$ 8, 811,000 millones de dólares (ocho millones, ochocientos once mil), es decir, un equivalente cercano a los trescientos millones de pesos dominicanos para atender a una población menor a un tercio de la nuestra. Aquello empezó en
1985 como algo que a mediano y largo plazo sería auto sostenible convirtiéndose en una estructura burocrática cuyos éxitos están todavía por verse.

En múltiples ocasiones hemos repetido que la practica de la medicina forense en Puerto Rico data de cerca de un centenar de años, en cambio la nuestra todavía anda en pañales y gateando. Sin embargo, pretendemos que el infante corra y vuele al estilo superman. No por mucho madrugar amanece más temprano. Tampoco se puede intentar cruzar el puente antes de llegar al río.

Recordemos que a menudo la desesperación es la madre de los fracasos.
Desarrollemos y fortalezcamos la infraestructura medicolegal dominicana.
Hagamos nuestro propio modelo mirando lo que otros muy parecidos a nosotros en el orden socioeconómico han llevado a cabo. No nos dejemos deslumbrar por los cantos de sirena.

Apenas nos restan menos de tres años de gestión de gobierno. Ampliemos lo que tenemos y vayamos agregando e innovando según las posibilidades financieras nos lo permitan.

Hagamos un edificio moderno y adecuado para la práctica medico-forense en donde se puedan llevar a cabo las autopsias que a diario se requieren. Oigan los que tienen que oírnos, no se hagan los sordos, después nos pesará a todos y ello puede tener un costo político muy caro.

Luego no digan que no se lo advertimos. Mañana puede que resulte ser muy tarde. Lo poco que hemos avanzado puede que lo perdamos y el pueblo nos lo va cobrar con altos intereses. Es el último campanazo que damos antes de que empiece la misa de réquiem. ¡La misericordia de Dios se apiade de todos nosotros!

Esta fecha es muy importante para la historia política del país, y especialmente para la militancia peledeísta, pues fue un 15 de diciembre de 1973 cuando se inauguró el Congreso Constitutivo del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que llevó el nombre de Juan Pablo Duarte, dado que el Prof. Juan Bosch definió que, "la mayor aspiración de la nueva organización es terminar la obra que él (el patricio) y Los Trinitarios iniciaron".

Un militante peledeísta debe ser siempre un patriota que tenga sentido de trascendencia histórica. Que actúe pensando primero en el interés general, y que, como hacían nuestros abuelos, sembró algo pensando en las futuras generaciones. Los hombres y mujeres que aman la Patria deben estar en continua evolución y evaluación de sus ideas y conductas.

El PLD debe diferenciarse de las fuerzas del pasado que representan el PRD y el PRSC, y cada militante del PLD debe actuar en correspondencia con la voluntad de cambio del pueblo dominicano y la necesidad de contribuir a transformar la sociedad hacia el progreso y el bienestar.


Quiero hoy recordar, una parte del Discurso del Prof. Juan Bosch en la Asamblea Constitutiva del PLD, que dice:
19/12/2005

"Un partido político no puede ser un fin en sí mismo; un partido político es un instrumento, una herramienta, y ni el mecánico puede arreglar un motor sin herramientas buenas ni el carpintero puede hacer una puerta con un serrucho al que le falten dientes ni el zapatero puede hacer un zapato con una chaveta bota o con una lezna sin punta.

Y así como la lezna y la chaveta son fabricadas para hacer zapatos y el serrucho para cortar madera y la llave de cubo para arreglar motores, así un partido político tiene una finalidad y sólo esa: la de luchar por el desarrollo político y social de su país.

La militancia de un partido se beneficia en la medida en que ese partido logra hacer desarrollar política y socialmente el país. Ahora bien, hay casos en que una parte de la militancia obtiene beneficios a costa del país y aun con perjuicios para éste, como podemos ver en el ejemplo del Partido Reformista; y a eso es a lo que aspira hoy un número grande de los altos dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano.

Decimos un número grande y no la totalidad porque sabemos que hay dirigentes perredeístas que están desorientados y no han llegado a darse cuenta hacia dónde va su partido.

Pero nosotros lo sabemos porque durante más de tres años estuvimos quemándonos día a día en el esfuerzo de darle al PRD sustancia y unidad ideológica y una organización que en vez de basarse en decisiones personales se basara en decisiones de organismos, así como quisimos darle la disciplina necesaria para que pudiera hacerles frente sin debilidades a los malos días que le esperan al país; y aunque a la vista de los que no entienden de esas cosas cosechamos un fracaso porque en vez de seguirnos en esos propósitos una mayoría de los dirigentes conocidos del PRD o saboteó nuestros esfuerzos o no los comprendió o no fue capaz de cooperar con ellos, lo cierto es que conseguimos dentro del PRD un número importante de hombres y mujeres que apreciaron en su justo valor nuestra posición y se sumaron a la tarea que nos habíamos propuesto llevar a cabo.

El hecho de que hubiera en el PRD, en el orden político, gente atrasada que no quería progresar y gente capaz de desarrollarse, indica que en realidad dentro del PRD había dos partidos. Nosotros teníamos que escoger uno de ellos, y habríamos traicionado al país si hubiéramos escogido el más atrasado.

Quedarnos en el PRD era lo más cómodo y lo más seguro, pero no era lo más patriótico. Para algunos de nosotros ha llegado la hora de descansar; pero retirarse de la lucha es una manera de traicionar, y nosotros no tenemos madera de traidores.

Decía hace poco que no debemos aplicar al PLD las ideas y la manera de actuar y hacer política del Partido Revolucionario Dominicano y eso significa que no podemos reproducir en el PLD al PRD. Si hacemos del PLD lo que ha llegado a ser el PRD tendremos en fin de cuentas un PLD que más tarde o más temprano terminará siendo lo que es el PRD.

Cuando el PRD llegó al país trajo el lema de "Libertad y Justicia Social", que eran en ese momento las dos más vivas aspiraciones del pueblo dominicano; ese lema podría ser ahora "Que el partido me resuelva mis problemas", porque esa es la aspiración más sentida de una mayoría de los dirigentes del PRD.

Pero la consigna de los peledeístas, no el lema del PLD, deberá ser ésta:
"Servir al partido para que el partido pueda servirle al país". Mujeres y hombres capaces de sentir eso que acaban ustedes de oír es lo que necesita el Partido de la Liberación Dominicana, y con esas mujeres y esos hombres cumpliremos el propósito de terminar la obra que empezó Juan Pablo Duarte.

Pedimos para el PLD gente dispuesta a hacer sacrificios por el partido y por el país, y advertimos que desde hoy mismo vamos a exigir en nuestra organización una disciplina estricta pero consciente; una disciplina que prepare a los peledeístas para hacerles frente con entereza a todas las adversidades; reclamaremos dedicación al estudio para poder desarrollar la conciencia política; pediremos una vida pública y una vida privada que se correspondan, porque nadie puede ser al mismo tiempo luz de la calle y oscuridad de la casa, o al revés.

No nos proponemos levantar un partido de santos, pero tampoco uno de diablos; a lo que aspiramos es a que el PLD sea un partido de dominicanos serios, de dominicanos capaces de hacer sacrificios por su país, entre ellos el pequeño pero fecundo sacrificio de estudiar para conocer cuáles son las causas de nuestros males y cómo deben ser combatidas y el grande pero hermoso sacrificio de luchar por las ideas aprendidas mediante ese estudio.

Queremos en el PLD dominicanos que ofrezcan, no que pidan; que a la hora de la verdad den un paso al frente para combatir, no para beneficiarse. No nos importa que sean pocos, que el pueblo tiene razón cuando dice que vale más estar solo que mal acompañado".

Hacer del 15 de diciembre una fecha de reflexión y reafirmación del compromiso de la militancia con los valores de amor a la Patria, de servicio a la comunidad, de solidaridad, de unidad partidaria, de lucha por el poder para servir no por el poder en sí, es hacer cotidiano el pensamiento de Juan Bosch.

Jaime David Fernández Mirabal
El autor es ex vicepresidente de la República


Más que afinidad, influencia
19/12/2005

En el Cristo de Dostoievski Nietzsche descubre que “no es la fe lo que hace al cristiano, lo que lo distingue es que actúa diversamente”

Por Luis O. Brea Franco / El Caribe

La afinidad que confiesa Nietzsche respecto a Dostoievski hay que tomarla con atención; entre ellos hay grandes puntos discordantes, pero también exhiben grandes coincidencias.

George Brandes –que fue el primer crítico en valorar la obra filosófica de
Nietzsche- le comentaba en carta de fecha 16 de noviembre de 1888:
“Dostoievski es gran poeta, pero es hombre detestable; …es cristiano y también sádico. Su moral es ejemplo de lo que usted denomina: «moral del esclavo»”.

Nietzsche responde confirmando su admiración por la obra de Dostoievski:
“como preciado material psicológico le agradezco mucho…, aunque lo sienta en extremo distante de mis instintos fundamentales”.

La relación de Nietzsche con Dostoievski se conoció públicamente en 1971, cuando se publicó el tomo VIII, volumen 2, correspondiente a apuntes póstumos de los años 1887-1888, editado por Giorgio Colli y Mazzino Montinari; antes, su hermana y albacea había “censurado” tales documentos, pues entendía podían crear dudas sobre la “originalidad” del filósofo.

Dostoievski era, ciertamente, cristiano y creía que la religiosidad del pueblo ruso constituiría el legado histórico y el elemento liberador que aportaría al desarrollo de la humanidad; además, veía en el papado y en el catolicismo la encarnación del mal, la presencia del Anticristo.

Nietzsche intuye, en sus apuntes, la posición del ruso: “Roma predica un Cristo que sucumbe a la tercera tentación, a la tentación del poder terrenal, por ello concluye, que la iglesia romana se proclamó en el Anticristo”.

Esa posición la expresaría directamente Dostoievski, en boca de Iván Karamasov, en su última novela, mas Nietzsche no la conoció. Dostoievski -en una carta de 1854- reconoce que sigue a Cristo más allá de la verdad –algo que retomaría luego y pondría en boca de Shatov, en “Los demonios”.

Empero, el novelista agregaba: “Soy hijo de mi tiempo, hijo de la desconfianza y la duda, y así soy, no sólo hoy, sino que tengo la certeza de que así moriré”.

Aunque parezca “poco nietzscheano”, me luce que donde se puede constatar la influencia profunda que ejerció Dostoievski sobre Nietzsche es en la imagen que este se formó, en las postrimerías de su vida, sobre Cristo.

Tanto Dostoievski como Nietzsche rechazan la imposición de una fe sostenida en la afirmación de un dogma.

Para Nietzsche: “La palabra detiene el flujo de lo real, y así lo destruye; todo lo que es inmutable causa la muerte”; Dostoievski, pone en boca de Aliosha, en “Los hermanos Karamasov”, su convicción de que para poder vivir:
“Hay que amar la vida más allá de su sentido”.

Nietzsche conoció el credo de Dostoievski: “Tengo un credo muy simple –escribe el ruso- creo que no hay nada más hermoso, más profundo, más amable, más racional, más viril y perfecto, que Cristo…”.

En el Cristo de Dostoievski Nietzsche descubre que “no es la «fe» lo que hace al cristiano, lo que lo distingue es que actúa diversamente”. Es una vida marcada por el amor lo que revela al discípulo de Cristo.

Luis O. Brea Franco es filósofo


Sus sepultureros

Reflexión política del MILP

Solo dos horas después de que una Comisión del Comité Político del Partido de Liberación Dominicana, designada para pactar un acuerdo con el PRSC, anunciara el retiro de la propuesta inicial de alianza por recibir una contrapropuesta a todas luces inaceptable, los reformistas y perredeistas proclamaron un acuerdo.
       
Entre un anuncio y otro el tiempo fue muy breve. El PLD informó del retiro de la propuesta a los coloraos al medio día del martes 6 de Diciembre y para quitar impacto a la noticia, se hizo el anuncio de la intención del pacto en horas de la tarde
       
Es un acuerdo precipitado, poco discutido, formulado con el simple
propósito de restar impacto al retiro de la propuesta del PLD.
Un hecho de tanta importancia como este tiene que terminar en el fracaso.

Es lo que la historia nos dice tanto en el país como en el exterior.
       
Los acuerdos, alianzas, pactos, tienen que estar lo suficientemente maduro y discutido para hacerse publico.
       
Se ha visto después del precipitado anuncio a perredeìstas y reformistas
queriendo cotejar la carga, ya cuando se camina.
       
Es por  lo que han surgido protestas en Azua, La Vega, Moca, Samanà, San Cristóbal, San Pedro de Macorís, El Distrito Nacional, La Provincias de
Santo Domingo y otras comunidades y de ambas organizaciones
       
Un partido que obtuvo en las elecciones un ocho por ciento suma muy poco a la fuerza política que tiene de lastre el peor de los gobiernos que ha tenido la historia de la nación.

Nuestra reflexión nos lleva a pronosticar el desplome del PRSC y del PRD, partido, este ultimo, que de inmediato ya esta perdiendo, pues esta
entregando plazas que ahora dominan, a una organización desgastada.

Al PLD eso no le sorprende pues con anterioridad esos dos grupos trabajaron unidos en el malsano propósito de endeudar la nación y realizando acuerdos de aposento para negociar modificaciones a la Constitución de la República.

Tal y como lo dijo el Presidente Leonel Fernández el Partido de la
Liberación Dominicana sumará a sus aliados naturales al pueblo dominicano , a la población que es la que siente los efectos positivos de un crecimiento económico, del restablecimiento de la confianza perdida y del respeto a las instituciones.

La practica nos dice que el intento de acuerdo anunciado de manera
precipitada se ira por sumidero y que cada uno será del otro su propio
sepulturero.

Mientras tanto el gobierno, el PLD y sus aliados siguen.


Manuel Abreu
Presidente



Crónica del Presente

El ocaso de la Era

Dos episodios fueron determinantes en el largo, sangriento y dramático final de la Era de Trujillo iniciada, en la realidad histórica, el 23 de febrero de 1930, cuando el Movimiento Cívico iniciado en Santiago bajo el liderato de Rafael Estrella Ureña, sacó del poder al general Horacio Vásquez, último símbolo de importancia nacional del caudillismo rural, regional y oligárquico que se había enseñoreado a lo largo y ancho de la República desde julio de 1865, cuando abandonaron el territorio nacional las tropas del Ejército español derrotadas en ese capítulo hermoso, inigualable en la historia americana, que se constituyó en la Gran Epopeya del pueblo dominicano.

Por espacio de treinta años Rafael Trujillo Molina, ejecutivo, organizado,
conocedor de la psicología de los dominicanos, siniestro, implacable y
vengativo, gobernó con estilo intolerante pero cauteloso, a esta sociedad, que al momento de su ascenso al poder era una expresión real del atraso económico, social y político y ubicada en ese aspecto más cerca de Haití y de algunos pueblos centroamericanos que eran también, como lo siguen siendo hoy, comunidades nacionales en las cuales el capitalismo apenas había incursionado.

El papel histórico de Trujillo, el Caudillo de San Cristóbal fue, a sangre y fuego, como instrumento y motor, incorporar a la República Dominicana al siglo XX.

Al cumplirse los veinticinco años del inicio de su régimen, en 1955, el país había dejado atrás, muy lejos, a Haití, en el ordenamiento de sus fuerzas productivas y en su capacidad de generar riquezas, a excepción de Panamá, por las ventajas del Canal, también había superado a todos los países de Centroamérica.

Hace ya muchos años, en Cuba, el autor de esta columna le dijo al comandante Fidel Castro Ruz, que Trujillo, hasta ese momento, había sido el más capaz jefe de gobierno de Centroamérica y el Caribe y que al hacer ese señalamiento no le estaba diciendo que Trujillo era bueno o que era malo, sino particularmente que había sido un gobernante capaz, ejecutivo y eficiente. De 1966 al 2005 el tiempo le ha dado la razón al autor de esta columna.

Pero tres episodios determinaron el destino de Trujillo como figura
determinante en la vida política del Caribe y Centroamérica: el primero el
triunfo del Movimiento insurreccional de Fidel Castro en Cuba contra la
dictadura de Batista, quien huyó al exilio el 1º de enero de 1959.

Segundo: las expediciones de revolucionarios antitrujillistas que arribaron al país el 14 y 19 de junio de 1959, provenientes de Cuba, integradas por
dominicanos, cubanos, portorriqueños, venezolanos, estadounidenses y
españoles. Y tercero: la muerte de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal el 25 de noviembre de 1960.

El triunfo militar del Movimiento 26 de Julio encabezado por Fidel Castro,
como muy bien lo explicó Juan Bosch en la carta que dirigió a Trujillo el 27 de febrero de 1961, determinó que su protagonismo en ese escenario
histórico, había concluido.

Las expediciones de junio de 1959, cuyos integrantes dominicanos pertenecían a la alta y pequeña burguesía urbana del país y el programa que elaboraron como instrumento de lucha, llenaron de terror a los funcionarios del departamento de Estado de los Estados Unidos, que decidieron participar de manera directa apoyando a los grupos internos que planificaban el ajusticiamiento del dictador.

El tercer episodio, el más dramático y doloroso, fue la muerte de las
hermanas Mirabal y de su acompañante Rufino de la Cruz, acción criminal, que solamente Trujillo podía autorizar que se ejecutara.

Contrario a lo que muchos creen, otros hechos como la muerte de Galíndez y la conspiración de los sargentos en la Fuerza Aérea Dominicana, por sí solos, hubiesen podido generar, como no generaron, la indignación y el dolor que causaron en la mayoría de los sectores de clase media hacia arriba a lo largo y ancho del país, el aniquilamiento implacable de los sobrevivientes de las Expediciones de junio de 1959 y la muerte de las hermanas Mirabal.

Rafael Trujillo Molina, que en términos históricos, económicos, sociales y
políticos, fue, acompañado de sus colaboradores, un instrumento de
desarrollo y modernización de la sociedad dominicana.

Encumbrado por la adulación y el servilismo a alturas inalcanzables, alentada y excitada su megalomanía, después de ser además de Benefactor de la Patria y Padre de la Patria Nueva y aspirando a ser Benefactor de la Iglesia, perdido el rumbo de la prudencia y de la precaución, extendió su brazo siniestro hasta Venezuela en julio de 1960 y golpeó con furia asesina al presidente de ese hermano país, Rómulo Betancourt. A cara o cruz, esos acontecimientos motorizaron e impulsaron a los hombres que la noche del 30 de mayo de 1961, a sangre y fuego, como había vivido Trujillo, lo sacaron del escenario histórico de la
República Dominicana.

- EUCLIDES GUTIERREZ FELIX



Futuro Médico-Forence

Por: Sergio Sarita Valdez

Especial para “HOY”

La cosmovisión de cada individuo varía dependiendo de una serie de factores que van desde lo biológico, sociológico-cultural, psicológico y filosófico. Habemos personas para quienes la vida se nos asemeja a un continuo transitar a través de una senda tortuosa con tramos elevados y bajadas peligrosas. En ocasiones nos parece que

marchamos hacia atrás, sin embargo, eso es todo un espejismo, los procesos se inician y siguen en una indetenible marcha hacia delante, cual vehículo de transmisión manual, sin reversa, en el que se usa el embrague para adaptar la fuerza del motor a la velocidad apropiada. Por

eso se habla de una primera posición de arranque, desde la cual se pasa a la segunda, continuando con la tercera, y, si las condiciones del anejo lo permiten, acelerar para ponerlo en cuarta hasta llegar a una quinta categoría de rodaje.

La analogía del vehículo de motor nos viene como anillo al dedo para ilustrar el tema que nos proponemos dilucidar en esta ocasión.

Recordemos que un automóvil es una máquina compleja, lo que implica la presencia de múltiples partes previamente diseñadas y experimentadas, tales como el acumulador o batería, las bujías, el motor de arranque, el sistema de inyección de combustible, la caja de cambios, ruedas, frenos y el motor propiamente dicho. A ningún ingeniero le vendría a la mente inventar un auto sin contar con los aditamentos mencionados.

Nuestra sociedad está dando sus primeros pasos en todo lo que significa la práctica medico-forense. Tan atrasado es ese ejercicio que a la altura del año 2005, en pleno siglo XXI en la República Dominicana no se cuenta con sierras eléctricas para abrir los cráneos de los muertos, esto hay que llevarlo a cabo con seguetas de ferretería. No tenemos aspiradores para absorber la sangre y otros líquidos que emanan de los cuerpos sin vida durante la disección.

Tampoco se cuenta con aparatos de rayos equis para ubicar los proyectiles de armas de fuego en los difuntos baleados.

Si el cuerpo sin vida de un cristiano es encontrado en estado de descomposición la nación dominicana no cuenta con un sitio amplio y adecuadamente refrigerado para realizar dicha autopsia. Hay que hacerla en el lugar de los hecho, de lo contrario, hay que mover el fallecido a un cementerio y practicar allí el experticio.

La sede principal de Patología Forense cuenta con una nevera en donde a duras penas caben cuatro víctimas mortales, por lo que, tal y como acontece con suma frecuencia, si nos llegan siete, ocho o nueve casos, de seguro que entre tres y cinco cuerpos van a permanecer fuera de refrigeración con el consiguiente peligro de una putrefacción acelerada inmediata.

En la sede de Santiago ni siquiera tienen morgue por lo que utilizan la del hospital Cabral y Báez. En San Pedro de Macorís y Azua usan las morgues de los respectivos hospitales provinciales. Allí las precariedades son odavía mayores. Una necropsia medicolegal debe ser un estudio cadavérico completo lo que implica un mínimo de estudios

básicos de toxicología.

Tenemos copias de las comunicaciones y los documentos que avalan nuestro empeño, diligencias, solicitudes reiterativas en pos de obtener los equipos, materiales, terreno, edificio y demás recursos para una labor competente, moderna, ágil y digna en el ámbito medico-forense.

En los archivos de la Procuraduría General de la República y de la Secretaría de Salud Pública y Asistencia, así como en Bienes Nacionales deben descansar los originales de los documentos sometidos.

El decreto que crea el Instituto Nacional de Patología Forense es muy preciso en cuanto a las responsabilidades compartidas entre la Procuraduría General de la República y la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social. En nuestra condición de

Subsecretario de Salud encargado de Medicina Forense, designado por el honorable Señor Presidente de la República Dr. Leonel Fernández Reyna, compañero a quien agradecemos profundamente el nombramiento con ue nos ha honrado, reiteramos que no vamos a morir en la mentira, tal y cual lo dijera nuestro inolvidable maestro Don Juan Bosch por allá en el año 1968.

Quien tenga oídos que oiga, quien tenga ojos que vea para que la razón de la lógica inunde su pensamiento y su corazón. Estamos a punto de ver nacer un aparentemente lujoso automóvil con un atractivo nombre. Se trata de un elefante blanco, puesto que ni tiene ruedas, ni sistema de ignición y solo cuenta con un diminuto sistema de inyección.

Aún así piensa correr por la autovía de la modernidad a la par con la capital del mundo desarrollado.

Brindemos por un futuro brillante y halagüeño para la medicina forense. Es lo que todos deseamos. Mientras tanto, ayúdennos a autopsiar los muertos podridos y a guardar en neveras los aún no descompuestos. Elevemos una plegaria al Todopoderoso para que nos libre de otra tragedia como la de Jimaní y ojalá que nunca caiga sobre el territorio dominicano un avión con centenares de pasajeros porque entonces sí que la puerca retorcerá el rabo en materia medicolegal.


O Dios o nada

En el comienzo de la era de la razón los mecanismos históricos de poder
deciden que es hora de abandonar lo que había permitido a la razón
identificarlos


Por Luis O. Brea Franco / El Caribe

Hegel y Nietzsche piensan la muerte de Dios, pero es con Hegel con quien comienza el nihilismo, pues aun si Nietzsche recrea el concepto y obliga a asumirlo en el pensamiento posterior, lo cumple desde una crítica al cristianismo siguiendo el camino que abrió Hegel.

Empero, el término ³nihilismo² fue usado por vez primera por Friedrich
Jacobi, que fue hombre de gran religiosidad que cultivó la filosofía y
dedicó sus energías a combatir la Ilustración ; combate ciencia y razón
porque conducen al ateísmo.

Jacobi advierte que lo que acontece en el pensamiento de su época lleva a la disolución de Dios, y afirma en su conocida ³Carta a Fichte², que el humano debe elegir entre Dios o la nada.

Jacobi admite que la ciencia avanza y que no se puede prescindir de ella;
observa que la razón desmonta las creencias sobre la divinidad; reconoce
que para la nueva razón divinizada no hay necesidad de un Dios, pero insiste que precisamente el vacío de Dios que muestra la época descubre su condición nihilista.

El Dios desaparecido proyecta su sombra sobre nosotros como una ausencia, como una nada contrapuesta al mundo objetivado. Kant y Fichte ­señala- prescinden del Dios de la revelación y por ello son nihilistas.

Empero, para que la razón pueda triunfar realmente será preciso eliminar
todo vestigio de Dios. Dios debe ser eliminado del mundo.

Ahora, del poderoso Dios del ³Ego sum qui sum², que llenó todo el espacio ideológico en el medioevo y fue identificado sin más con ³el ser², Kant descubre que en sí mismo no es un auténtico sujeto y que tampoco es un predicado verificable.

Empero, se revela en seguida, históricamente, que el Dios muerto, origen
del nihilismo, sobrevive en una transmutación -en un salto- que ocurre después de su muerte, cuando la razón moderna se afirma como instancia soberana y como su heredera.

Debajo de los espléndidos ropajes que recubren el cadáver del viejo Dios se mueve aún intacto un discreto entramado de instituciones, fuerzas e
intereses; existencias efectivas investidas de un poder logrado en siglos
de dominio.

Frente a ellas, la frágil razón joven e inexperta aún, cree ingenua, al
inicio de su andadura histórica, que tales parásitos impúdicamente
actuantes bajo el nombre de Dios van a dejarse vencer fácilmente  por las fuerzas de la nueva realidad.

En el comienzo de la era de la razón los mecanismos históricos de poder
deciden que es hora de abandonar la vieja piel y el viejo nombre que había permitido a la razón identificarlos, acosarlos y denunciarlos.

Lo que la razón descubre bajo el viejo nombre de Dios es una instancia que actúa como principio ocultador, que se descubre como vacío, como ausencia, como principio oculto, invisible, que rige todo lo que es.

Para la razón el asunto aparece en una dicotomía: o razón o nada, esto
es, o razón o Dios. El salto que realiza ³Dios² para socavar la razón es
simple, solo debe situarla en el vacío que Él es ahora, debe cegar en su vacío la luz de la razón, debe transformar la razón en nada, en locura, en abismo: si se renuncia a Él también habrá que renunciar a la razón.

Luis O. Brea Franco es filósofo
lobrea@mac.com




La muerte de Dios según Hegel
14/11/2005

Hegel constata que Dios ha muerto en la modernidad y esto lo muestra con un pensamiento de pascal que afirma que todo indica a un dios perdido

Por Luis O. Brea Franco / El Caribe

La Ilustración intentó colocar la religión en el ámbito de lo puramente
racional. Después de descubrir los axiomas y mecanismos de la razón, Kant concluye que hay un abismo incolmable entre fe y razón.

La religión, y con ella la idea de Dios, no puede considerarse, según Kant, origen de la moralidad, sino que más bien la religión deriva de la ley moral, que constituye como presencia de un ideal en nosotros.

Hegel comienza reconociendo la ruptura producida por la visión moderna
entre lo finito y lo infinito: hay una división entre el mundo humano y el
divino; empero, estima que el papel de la filosofía es el de restaurar la unidad perdida; intentar recuperar el sentido de totalidad de todo lo que es.

Para cumplir con este propósito la filosofía debe comenzar con una crítica de la religión cristiana.

Lo que se conoce como cristianismo es una impostura; consiste en una serie de dogmas, ritos y preceptos que oscurecen el auténtico sentido de la vida de Jesús.

La verdad del cristianismo es el amor; consiste en una relación viva,
palpitante, que reunifica a todos los contrarios; es amor que abraza a todo lo que es. Sin embargo, el cristianismo en la modernidad es una colección de credos, liturgias y prohibiciones que anulan y ahogan la llama de amor vivo que debería vincular la totalidad.

El cristianismo nace contra el frío e hipócrita cumplimiento de la ley en
el judaísmo; a diferencia de éste pretende constituir como una comunidad amorosa, unida por el lazo radiante del amor; intenta así revelar la fuerza cósmica que enlaza al todo.

Para Hegel, en efecto, ser es igual a ser-en-relación, a vínculo.

Hegel constata que Dios ha muerto en la modernidad; esto lo muestra con un pensamiento de Pascal en donde aquel afirma que en la naturaleza y en lo humano ³todo indica a un Dios perdido.

El humano ha perdido a Dios bregando con lo finito; ha extraviado su propio sentido y el de lo divino tratando de dominar un muerto mundo de objetos.

En su extravío el humano descubre lo infinito como abismo, como nada, como lo no-objeto, existe así ³en un viernes santo especulativo.

Frente a lo finito y su imperio, lo infinito se revela como negación, dolor
y muerte. Sin embargo, esta pura negatividad, este gran vacío en que se ha transformado lo divino, si enfocado adecuadamente conduce al ³domingo de la vida.

Éste aparece cuando el humano confrontado con la angustia y el vacío que vive decide asumirlo levantando la mirada desde el mundo finito e
instrumental, al orbe verdadero, al infinito entendido como fuerza
vinculante, como lo que hace posible la totalidad.

La muerte de Dios es la desaparición del viejo Dios de los dogmas. Dios
debe morir para poder encarnar como autoconciencia humana: el espíritu y la historia revelan lo divino que obra en lo humano.

La filosofía sustituye a la teología y a la religión; va más allá de ellas,
elimina la separación de finito e infinito y restablece la unidad del Todo
tal como muestra ­dice Hegel- su propia filosofía. La filosofía es un
círculo, o como él mismo dice: es «círculo de círculos».

Luis O. Brea Franco es filósofo
lobrea@mac.com


Quijotada Médico-forence
5/11/2005

Por: Sergio Sarita Valdez

Especial para “HOY”

Cuatrocientos años han ya transcurrido desde que saliera a
la luz pública la obra cumbre de Miguel de Cervantes, “Don Quijote de la
Mancha ”, libro considerado como un clásico de las letras españolas.
Cuatro siglos representan unas 16 generaciones si establecemos en
veinticinco años el período de tiempo que marca un cambio generacional.
Y precisamente hace ahora cinco lustros que iniciamos en la República
Dominicana una intensa, persistente y tenaz lucha por establecer un
Instituto Nacional de Patología Forense, quizás, en ese entonces con una
visión futurista mas quijotesca que realista.

En la primera mitad de la década de los ochenta del recién pasado siglo la insistente batalla se libraba, paradójicamente contra el gobierno del Partido Revolucionario Dominicano, cuyo presidente fue quien en 1980, siendo Senador por el Distrito Nacional propusiera la ley 136 sobre autopsia medicolegal.

A partir de 1986 hubimos de enfrentar al régimen del Dr.
Balaguer a quien logramos arrancarle el decreto 58-89 que creó el
Instituto Nacional de Patología Forense. El funcionamiento de dicho
instituto permitiría situar al país en la coordenada de naciones que
llevaban a cabo peritajes medicolegales con bases científicas sólidas
que ayudaban a establecer, fuera de toda duda médica razonable, las
verdaderas circunstancias en que acontecían las muertes violentas, así
como la identidad de las víctimas, el tiempo del deceso y las causas que
habían dado al traste con la vida de la persona.
           
No fue sino con el ascenso al poder del Partido de la
Liberación Dominicana cuando pudimos acceder al control de la política
de desarrollo de la patología forense nacional. Grandes fueron los pasos
de avance que se dieron durante ese período de gobierno.

Por ejemplo se instituyó el servicio de autopsia los siete días de la semana, labor que anteriormente solamente se llevaba a cabo de lunes a viernes, con la nota paradójica de que el mayor número de muertes violentas ocurrían durante los fines de semana. Se creó la Residencia de Medicina Forense con la finalidad de proveerle a la sociedad de recursos humanos capacitados a nivel nacional.

Se adquirió una ambulancia para recoger los cadáveres en la
calle y salir a realizar las exhumaciones en los lugares que la
situación así lo demandara. Fueron instaladas plantas eléctricas de
emergencia para garantizar la continua refrigeración de los cadáveres y
evitar de ese modo su descomposición prematura.

Se dotó al Instituto de modernas computadoras eliminando las obsoletas máquinas de escribir. Fue instalado un valioso equipo de rayos x para los estudios radiológicos forenses. Se creó un Centro de Atención al Niño y a la Mujer Maltratada a fin de prestar la asistencia oportuna y digna a las victimas de la violencia domestica.

Aumentamos la calidad de los informes de autopsia mediante
la realización de estudios serológicos, toxicológicos ampliados,
bacteriológicos y antropológicos. La higiene, organización y eficiencia
en el servicio fueron la norma durante esos cuatros años de gestión.
Bastó solamente el cuatrienio siguiente que correspondió al gobierno
perredeísta-pepehachistas  para que todos aquellos avances se vinieran
abajo cual terremoto devastador, esfumándose de paso, toda la
infraestructura física que habíamos dejado instalada en agosto 2000.
         
Al responsabilizarnos nueva vez del Instituto Nacional de Patología Forense en septiembre 2004 nos encontramos con un descalabro total. La pestilencia, el desorden, atraso y desmoralización en el trabajo eran la regla. Más de un año ha costado revertir la situación medico-forense a los niveles dejados en agosto de 2000. Con sus altibajos seguimos luchando por retomar las sendas del progreso y la modernidad forense. Es bastante el trecho que hace falta andar.

Lo que sí debemos evitar a toda costa es que ocurra un desvío peligroso en la trayectoria hacia un crecimiento juicioso de la Medicina Legal. Negros nubarrones se ciernen sobre el cielo forense dominicano en lo inmediato, sin embargo, creemos que la sensatez se impondrá, consiguiendo que no se produzca el anunciado desvío de la ruta correcta. Sabemos que se gesta un parto prematuro el cual amenaza con ser un natimuerto forense.
           
Ojalá se nos haga caso y se permita que el feto alcance los
nueve meses reglamentarios para que el niño nazca con un peso e índice
neonatal Apgar adecuados, para que se pueda criar y dar en el porvenir
los frutos esperados por la Justicia Dominicana.
           
Hechas pues estas prevenciones, como diría Cervantes,  me
permito copiar textualmente el primer párrafo del capítulo dos del
Quijote que narra las peripecias de la primera salida del héroe:
“Hechas, pues, estas prevenciones, no quiso aguardar más tiempo a poner
en efecto su pensamiento, apretándole a ello la falta que él pensaba que
hacía en el mundo su tardanza, según eran los agravios que pensaba
deshacer, tuertos que enderezar, sinrazones que enmendar y abusos que
mejorar y deudas que satisfacer”.



Antecedentes de un asesinato
5/11/2005

La expresión: ³la muerte del gran dios pan² pasó a significar en sentido
general, el hundimiento de una cultura y de sus valores


Por Luis O. Brea Franco / El Caribe

14/11/2005

En el aforismo titulado: ³El hombre loco² -en la ³Gaya ciencia²- Nietzsche relata de un loco que busca a Dios en pleno mediodía con una linterna, lo que provoca la burla de todos; entonces éste revela la aciaga nueva: ¡Dios ha muerto!, ¡Nosotros lo hemos asesinado!².

El sentido que Nietzsche da a la expresión es que ésta muerte simboliza el derrumbamiento de todos los valores que han regido a la humanidad
occidental hasta la modernidad; con este hecho aparecería una nueva época: el tiempo del nihilismo.

Lo que pocos saben es que Nietzsche no fue ni el creador de la expresión,
ni el primero en describir semejante acontecimiento.

Antes que él, Hegel en sus escritos juveniles habla del tema; y aun
anterior a éste, en la Antigüedad Plutarco de Queronea pregona la muerte de un dios.

Plutarco vivió en el primer siglo de nuestra Era; estudió en Atenas en la
Academia platónica; viajó por todo el imperio romano y fue sacerdote
durante veinticinco años en el santuario de Delfos; en su tiempo se le consideró hombre de gran ingenio.

Narra Plutarco que un día se escucharon en el mar unos gritos misteriosos que proclamaban la muerte del gran dios Pan; esto acaeció en tiempos de Tiberio, en coincidencia con el nacimiento de Cristo.

Jean Chevalier, en su Diccionario de Símbolos, señala que el dios Pan
despojado de su sensualidad primaria irreprimible pasó a personificar el
gran todo; su nombre, en efecto, designa la totalidad de la naturaleza.²

Los primeros cristianos consideraron que la muerte simbólica del dios Pan
sepultó con espanto a los dioses paganos ante el advenimiento triunfal de una nueva era basada en el culto solar a Cristo resucitado.

La expresión: ³La muerte del gran dios Pan² pasó a significar en sentido
general, el hundimiento de una cultura y sus valores. Esta leyenda era
conocida por Nietzsche como filólogo que era y profundo conocedor de la
cultura griega.

Además, la leyenda vuelve a cobrar vida en la época de Nietzsche preparando así el terreno para su interpretación, que elabora como signo de la desaparición del mundo de los valores cristianos.

Proudhon, por ejemplo, utiliza la señalada expresión para invocar el
hundimiento de la sociedad burguesa: ³Esta sociedad está en disolución: los ricos se encierran en su egoísmoä, los servidores conspiran contra sus
amos, el hombre de ley duda de la justicia, los sacerdotes no convencen, los príncipes cambian su cetro por el oro, mientras el pueblo, el alma
desesperada y la inteligencia oscurecida meditan y callan².

Nietzsche retoma y transforma el sentido de la expresión antigua para que pase a significar el derrumbamiento de la ética y religiosidad cristiana por el avance de la sociedad burguesa en la que sólo tiene valor lo que se puede calcular, medir o pesar.

Todo esto nos muestra que en la cultura las rupturas que parecen más
radicales se mueven en el cauce de una tradición mucho más amplia que las engloba. Con ello, además, descubrimos que el nihilismo no es un absoluto, que se trata de una quiebra histórica, no de una perdición eterna.

Luis O. Brea Franco es filósofo